miércoles, 14 de agosto de 2019



Aprendiendo a volar

Una vez que hayas probado el vuelo siempre caminarás por la Tierra con la vista mirando al Cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver.  Leonardo Da Vinci


Leonardo Da Vinci es uno de los pintores más conocidos en la historia de la humanidad, con una sensibilidad artística única. Sin embargo, este genio tuvo más de una faceta en su prolifera vida dedicándose también al estudio de la anatomía; la ingeniería; la física; pero, especialmente, a la invención de máquinas y dispositivos revolucionarios, que sentaron bases para muchos de los grandes artificios modernos.
A continuación hablaremos de algunos de los más icónicos artilugios creados por el ilustre hombre, en esta ocasión, diseñados, literalmente, para volar:

El helicóptero

Hacia el año 1490, el helicóptero de Leonardo da Vinci al que llamó “Tornillo Aéreo”, fue representado en uno de sus tantos cuadernos. ¿Por qué le puso ese nombre? Porque Leonardo comprendió correctamente que el aire tenía consistencia, y postulaba que el rotor de su máquina al girar, se enroscaría en él, al igual que un tornillo penetra en la madera.
Helicóptero



El paracaídas 

El paracaídas es, como su nombre lo indica, un artilugio diseñado para frenar las caídas mediante la resistencia generada por él mismo al atravesar el aire, logrando una velocidad de caída segura y prácticamente constante. 

Muchos expertos consideran a Leonardo da Vinci como el primero en concebir y documentar con diagramas la idea de sostener el peso de una persona por medio de un paracaídas. Incluso los definió, y dejó escritas sus dimensiones:
“si un hombre dispone de un dosel de paño que tenga 12 brazos de cara por 12 de alto, podrá arrojarse de cualquier altura, sin hacerse daño.” Leonardo Da Vinci
Leonardo da Vinci estaba dispuesto a probar que el vuelo humano era posible. Estudió la idea de maquinarias voladoras por más de veinte años y en 1486 comenzó a estudiar a las aves. Él continuó con este estudio hasta su muerte en 1519, convencido que el secreto detrás del vuelo humano estaba en las alas de los pájaros.
Fue en 1495 cuando Leonardo da Vinci presentó el primer diseño del paracaídas como tal. De forma tronco-piramidal, de las cuatro esquinas inferiores partían otras tantas cuerdas que se unían en un solo punto en la espalda del lanzador. A este paracaídas se le daba el nombre de “Baldaquino”. En el año 1514 un milanés puso la idea de Da Vinci en práctica, pero esta falló, perdiendo el sujeto la vida. 
Paracaídas


La máquina voladora

Da Vinci estaba fascinado por las aves, como ya fue mencionado. Se fijó en cada detalle de su planeó y de su despegue. Uno de los resultados de esta fascinación fue el ornitóptero , un aparato concebido por él, que teóricamente habría permitido a los seres humanos poder volar por el aire como los pájaros. Mientras el paracaídas  tenía por función que el individuo no resultara herido al aterrizar, el ornitóptero era realmente una manera de elevarse de los suelos, inimaginable para la época.

Las alas del artilugio estaban diseñadas para aletear cuando el piloto giraba una manivela. Esta invención demostraba y demuestra el gran conocimiento sobre aerodinámica del genio.  

En la actualidad, se llegó a la conclusión de que la máquina hubiese volado ya estando en el aire.
máquina voladora

miércoles, 7 de agosto de 2019


Revolucionario e innovador 

Leonardo tenía una gran imaginación e intelecto, cosa que no es ningún misterio. Estas cualidades le permitieron descubrir, idear y diseñar cosas que en el momento ni siquiera eran imaginadas, tales como ingeniosas máquinas, manuales médicos, instrumentos científicos y algunos principios básicos de ingeniería.

Aun así, él se financiaba mayoritariamente con el apoyo de patrocinadores a los que sólo les interesaban los inventos militares del genio italiano.

Lo innovador y revolucionario de sus creaciones se debe que, aún con las bajas posibilidades técnicas de la época, él se las ideó para planificar lo que surgía de su brillante cabeza, cuidando los detalles y resolviendo la dificultades que iban surgiendo minuto a minuto. 

Toda su obra fue agrupada, por el mismo Leonardo, en los tres elementos: aire, tierra y agua. El agua ejerció en Da Vinci un especial atractivo. Su imaginación dio origen al doble casco de las embarcaciones, el puente giratorio o múltiples aparatos basados en el «tornillo de Arquímedes", un mecanismo por el cual que permitía movilizar agua contra la gravedad (de esto hablaremos en profundidad en las próximas entradas).

En conclusión, este blog se especializara en las mejores ideas del genial inventor, un tecnólogo de su época, un prodigio de las creaciones, sensible a las invenciones, una personalidad sin igual, la demostración de la superación que no concretó por el tiempo y el periodo que corría...
"No he perdido ante la dificultad de los retos, sino contra el tiempo" Leonardo Da Vinci